Las uñas estriadas son un problema común que puede afectar tanto a la apariencia como a la salud de nuestras manos y pies. A todos nos gusta lucir unas uñas cuidadas y con buen aspecto, ya que, al saludar, dar la mano o lucir unas sandalias, se convierten en el centro de atención. Queremos que nuestras uñas reflejen una imagen acorde al resto de nuestra apariencia.
Además de la función estética, las uñas ejercen de barrera protectora para las puntas de los dedos, evitan lesiones y nos ayudan a coger objetos menudos, tanto en las manos como en los pies. También son un indicador de nuestro estado de salud. Por ello, es importante observarlas y detectar las señales de algún problema o enfermedad que las esté afectando.
En este artículo te contamos qué son las estrías en las uñas y qué podemos hacer para evitar que aparezcan.
Las uñas de las manos y los pies cumplen una labor de protección del tejido blando, la falange distal y la yema de cada dedo. Es una función importante, pues la yema posee muchas terminaciones nerviosas a través de las cuales percibimos sensaciones como la temperatura.
Las uñas se componen de unas 150 capas de queratina, una proteína fibrosa muy rica en azufre, que le aporta su dureza característica; el otro componente principal es el calcio.
Las capas de queratina forman la lámina ungueal, que cubre el lecho ungueal, y está unida a la piel por tres lados, los dos laterales y la raíz, cuya parte visible recibe el nombre de lúnula. La piel que circunda las uñas por los tres lados del anclaje sirve de protección para evitar la entrada de hongos y bacterias.
Las uñas crecen, las de las manos entre 0,5 y 1 mm a la semana y la mitad las de los pies, al ser empujadas hacia arriba las células muertas de la parte superior de la raíz.
Las uñas estriadas son un fenómeno que se manifiesta como líneas o surcos visibles en la superficie de las uñas, tanto en las manos como en os pies. Estas estrías pueden ser sutiles o muy marcadas, y afectar a a una o varias uñas a la vez.
Aunque muchas personas consideran las estrías en las uñas como un problema estético, su aparición puede ser un indicativo de desequilibrios o problemas de salud subyacentes.
Las estrías se originan cuando hay una alteración en la producción de queratina, la proteína principal que compone las uñas. Esta alteración provoca que las capas de queratina no se formen de manera uniforme, lo que da lugar a la separación o ruptura de dichas capas.
Al hablar de uñas estriadas, podemos diferenciar dos tipos de estrías: longitudinales y transversales.
Las estrías longitudinales van desde la cutícula a la punta y son las más habituales. Según el caso, son más o menos pronunciadas y numerosas, pudiendo afectar a una o a varias uñas. Suelen darse por cambios fisiológicos. Si no son regulares, duelen o cambian de color, es recomendable consultar al médico, pues podría estar indicando algunas enfermedades como la artritis o afecciones cardiovasculares.
Las estrías transversales son hendiduras o depresiones horizontales, también denominadas líneas de Beau, que pueden aparecer de forma aislada o más generalizada. Indican disminución o interrupción del crecimiento normal de las uñas y pueden ser indicativo de lesión o de una enfermedad que nos esté afectando.
Son varios los motivos que pueden causar la aparición de estrías ungueales, que serán longitudinales o transversales en función de la patología o trastorno al que van asociadas.
Las estrías longitudinales, las más comunes, no suelen estar asociadas a patologías graves.
Las causas más habituales de las estrías longitudinales son:
Son varias las patologías que incluyen las estrías transversales como síntoma:
Es posible prevenir muchos de los problemas que causan las uñas estriadas. Veamos las formas más importantes.
Cuando la prevención no es suficiente o, simplemente, han aparecido problemas de uñas extraídas, hay que saber cómo tratarlas.
Por lo tanto, además de seguir con las mismas medidas descriptas para la prevención (o tomar dichas medidas, es importante hacer lo siguiente:
Las uñas son un reflejo del estado de nuestro organismo y debemos prestarles la atención y el cuidado que necesitan, así como estar alerta ante cualquier cambio de aspecto o textura para averiguar la raíz del trastorno y tratarlo, tanto si es de las propias uñas como de otra parte del cuerpo.
La alimentación y el estilo de vida son fundamentales para estar sanos y activos y el estado de nuestras uñas son una de las señales que nos avisan cuando algo no va bien.
Las uñas con rayas o estrías pueden reflejar deficiencias nutricionales. Entre los nutrientes más relacionados están: vitaminas del grupo B (como biotina), vitamina A y C, minerales (como zinc, calcio y selenio) o proteínas para formar queratina, la principal proteína de las uñas.
Mantener una alimentación equilibrada y, si es necesario, complementar con suplementos fortalecedores ayuda a prevenir y mejorar las uñas estriadas.
Las estrías en las uñas no desaparecen de inmediato, pero se pueden mejorar con cuidados constantes, como fortalecerlas con suplementos de silicio y vitaminas, mantener una dieta rica en proteínas, calcio, zinc y vitaminas A, C y del grupo B, hidratar y proteger las uñas evitando esmaltes agresivos y microtraumatismos, y cortarlas y limarlas correctamente; así, las uñas nuevas crecerán más fuertes y con menos estrías, mejorando su apariencia y salud.