¿Has notado, al mirarte en el espejo, que tienes un párpado caído y el otro no? No te asustes, son muchos los motivos por los que esto puede pasar. Sin embargo, la causa más común es el envejecimiento de los tejidos y la pérdida de la función muscular.
En este artículo te contamos las causas de este problema y cómo puedes ayudar a tu organismo a prevenir el envejecimiento de los tejidos para que ni siquiera la fuerza de la gravedad logre doblegarlos.
Al hecho de tener un párpado caído y el otro no los oftalmólogos lo llaman ptosis. Esto se puede producir por diversos factores —patológicos, congénitos, derivados de la edad…—. Es algo que puede ocurrir a cualquier edad y puede ser puntual o crónico. Por lo general, siempre puede resolverse con el tratamiento adecuado.
Cuando se observa un párpado caído y el otro no, lo que ocurre es que el músculo elevador del párpado ha perdido su acción tensora. ¿Por qué puede suceder esto? Existen varios motivos, estos son los principales:
Es necesario que un profesional determine cuál es la causa de que tengas un párpado caído y el otro no, para poder establecer el tratamiento adecuado. Este depende de la causa y puede ser un tratamiento a base de fármacos hasta una cirugía reconstructiva.
Sin embargo, algunas de estas causas pueden prevenirse, por lo que lo ideal es mejorar la función motora del músculo del párpado y los tejidos para evitar un envejecimiento prematuro.
Tanto la piel como los tejidos musculares van perdiendo flexibilidad y firmeza con la edad.
El párpado se cae de forma paulatina con el tiempo. El músculo elevador del párpado pierde fuerza y la piel se vuelve flácida y pesada.
Conforme pasan los años, el metabolismo de las células de la piel se ralentiza, lo que influye en la velocidad con la que se sintetiza el colágeno. Esto hace que la firmeza y la elasticidad de la piel se vean comprometidas.
Por eso, para cuidar la piel madura, se deben atender las tres capas cutáneas —epidermis, dermis e hipodermis—. Para ello, debemos asegurarnos la hidratación adecuada y estimular el proceso de renovación celular natural.
Como apuntábamos antes, es fundamental hidratar la piel y favorecer el proceso de renovación celular cutáneo de forma natural. Para ello:
No olvides que para evitar tener un párpado caído y el otro no por infecciones o enfermedades oculares, puedes proteger tu organismo con:
Como ves, prevenir es la clave. Ahora bien, si observas que tienes un párpado caído y el otro no, no lo dudes. Acude a un especialista y descarta cualquier complicación.