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Todo sobre el Silicio orgánico: qué es, cómo funciona y evidencias

Escrito por Dra. Maria del Mar Sabaté Martínez | Jun 5, 2026 11:46:40 PM

El silicio es el segundo elemento más abundante en la corteza terrestre. En el cuerpo humano es un oligoelemento: está presente en concentraciones pequeñas pero cumple funciones que ningún otro mineral puede reemplazar. Participa en la síntesis de colágeno y elastina, en la mineralización ósea, en la integridad del tejido conectivo y en la función de múltiples sistemas enzimáticos.

El problema no es su importancia biológica, esa está bien documentada. El problema es la biodisponibilidad. La mayoría del silicio presente en los alimentos y en los suplementos de baja calidad no se absorbe de forma significativa. La forma en que el silicio se presenta químicamente determina si el organismo puede aprovecharlo o si lo elimina sin utilizarlo.

Esta guía explica qué es el silicio orgánico, por qué su forma química importa, qué funciones tiene documentadas en la literatura científica y cómo distinguir un suplemento con evidencia real de uno que solo tiene marketing.

Qué es el silicio y por qué el cuerpo lo necesita

El silicio (Si) es un metaloide que en la naturaleza casi nunca aparece en estado puro. Se encuentra combinado con oxígeno formando silicatos y dióxido de silicio (SiO₂), que son las formas predominantes en rocas, suelos y plantas.

En el organismo humano, el silicio se concentra principalmente en los tejidos con alta actividad de síntesis de colágeno y glucosaminoglicanos: la piel, los huesos, el cartílago, los tendones, los vasos sanguíneos y los pulmones. Su concentración es especialmente alta en tejidos jóvenes y activos, y disminuye progresivamente con la edad — lo que ha llevado a investigadores a estudiar su posible relación con el envejecimiento del tejido conectivo.

Las funciones biológicas documentadas del silicio incluyen:

Síntesis de colágeno. El silicio actúa como cofactor en la hidroxilación de la prolina y la lisina, dos pasos críticos en la formación de las cadenas de colágeno. Sin silicio adecuado, las cadenas de colágeno no se estabilizan correctamente y la resistencia del tejido disminuye.

Síntesis y entrecruzamiento de elastina. El silicio participa en el proceso de entrecruzamiento (crosslinking) de la elastina, que es necesario para que esta proteína tenga la funcionalidad elástica que permite a los tejidos recuperar su forma después de estirarse. Sin este entrecruzamiento, la elastina es estructuralmente inestable, por lo tanto actúa como  cofactor estabilizador.

Mineralización ósea. El silicio está presente en la matriz orgánica del hueso en formación y se ha asociado con la densidad mineral ósea. Estudios epidemiológicos han encontrado correlación positiva entre la ingesta de silicio biodisponible y la densidad ósea en poblaciones adultas.

Función inmune y antiinflamatoria. El silicio participa en la regulación de algunos mediadores inflamatorios y tiene interacciones con el aluminio que han generado interés investigador en el contexto de la neuroprotección.

La cuestión clave: biodisponibilidad del silicio y formas químicas

No todo el silicio es igual. Esta es probablemente la distinción más importante que un consumidor puede entender antes de elegir un suplemento.

Silicio inorgánico: baja o nula absorción

El dióxido de silicio (SiO₂) y los silicatos son las formas más comunes en la naturaleza y en muchos suplementos económicos. El problema es que estas formas son prácticamente insolubles en agua y el intestino humano no puede absorberlas de forma significativa. Llegan al organismo y se eliminan sin que el tejido pueda utilizarlas.

El dióxido de silicio también se usa ampliamente como aditivo alimentario (E-551) en productos procesados y como excipiente en comprimidos. Su presencia en estos productos no aporta beneficio biológico.

Ácido ortosilícico: la forma biodisponible

El ácido ortosilícico (Si(OH)₄) es la forma monomérica soluble del silicio, la única que el intestino delgado puede absorber de forma eficiente. En la naturaleza aparece en el agua y en algunos alimentos en pequeñas cantidades. El problema es que el ácido ortosilícico puro es inestable en solución: tiende a polimerizar espontáneamente formando cadenas que ya no son biodisponibles.

La investigación en suplementación de silicio se ha centrado en estabilizar el ácido ortosilícico para que mantenga su forma monomérica biodisponible hasta llegar al intestino. El ácido ortosilícico estabilizado con colina (ch-OSA) es la forma más estudiada clínicamente, con varios ensayos publicados en revistas de dermatología y reumatología que muestran efectos documentados sobre la calidad del cabello, las uñas, la piel y los marcadores óseos.

Silicio orgánico: el concepto y la confusión terminológica

El término "silicio orgánico" es técnicamente impreciso desde el punto de vista de la química formal  en química, "orgánico" significa que contiene carbono, y el silicio no es carbono. Sin embargo, en el contexto de suplementación, "silicio orgánico" se usa para referirse a complejos de silicio con moléculas orgánicas (que sí contienen carbono) que mejoran su estabilidad y biodisponibilidad.

El G5 de Silicium, por ejemplo, es un complejo de silicio orgánico en formato líquido desarrollado específicamente para maximizar la biodisponibilidad del ácido ortosilícico. La formulación líquida evita los problemas de estabilidad que afectan a los formatos sólidos y facilita la absorción a nivel intestinal.

La evidencia disponible sobre los compuestos de silicio orgánico biodisponible — incluyendo estudios in vitro, en modelos animales y ensayos clínicos en humanos — está recopilada en la página de estudios clínicos de Silicium.

Qué alimentos contienen silicio biodisponible

El silicio está presente en muchos alimentos, pero en formas y cantidades muy variables. Los alimentos con mayor contenido de silicio biodisponible son:

Cereales integrales, especialmente la avena y la cebada. El silicio en los cereales está asociado a la fibra de la cáscara, por lo que los cereales refinados pierden gran parte de su contenido.

Cola de caballo (Equisetum arvense), la planta con mayor concentración de silicio biodisponible en el reino vegetal. Se usa en infusión o en extracto concentrado. Su silicio está en forma de ácido ortosilícico libre, lo que explica su tradición de uso en salud del tejido conectivo.

Agua mineral. Algunas aguas minerales ricas en silicio (con más de 30 mg/L de sílice soluble) son una fuente relevante de silicio biodisponible. La variabilidad entre aguas es enorme: algunas aportan cantidades significativas, otras son prácticamente nulas.

Cerveza. Sorprendentemente, es una de las fuentes alimentarias de silicio biodisponible mejor documentadas, por su contenido en ácido ortosilícico procedente de la cebada malteada. Esto no es una recomendación de consumo — simplemente es un dato que aparece con frecuencia en la literatura sobre biodisponibilidad del silicio.

Frutas y verduras en general aportan silicio, aunque en cantidades menores y con biodisponibilidad variable según la forma en que esté presente.

La estimación de ingesta dietética media de silicio en adultos en Europa es de 20-50 mg/día, principalmente de cereales y agua. Sin embargo, la fracción biodisponible de esa ingesta es difícil de estimar porque depende de la forma química en cada alimento y de la matriz alimentaria en que se presenta.

Silicio y déficit: señales de que el organismo puede necesitar más

La deficiencia de silicio no tiene un cuadro clínico tan definido como el déficit de hierro o vitamina D, entre otras razones porque no existe un marcador sérico validado para medirlo de forma rutinaria. Sin embargo, la literatura científica y la observación clínica han identificado señales que con frecuencia se asocian a niveles subóptimos de silicio biodisponible:

Uñas que se separan en capas, se quiebran con facilidad o muestran estrías longitudinales pronunciadas. Cabello sin volumen, frágil o con crecimiento lento. Piel que pierde firmeza y elasticidad de forma acelerada. Articulaciones con menor resistencia o recuperación más lenta tras el esfuerzo físico. Huesos con tendencia a la desmineralización en análisis.

Ninguno de estos signos es diagnóstico por sí solo. Pero cuando varios aparecen juntos, especialmente en personas mayores de 40 años (cuando la concentración tisular de silicio disminuye de forma más acusada), tienen sentido como punto de partida para evaluar la suplementación. Esta guía de Cómo evitar la falta de silicio en el cuerpo: señales y soluciones

Silicio y aluminio: una interacción relevante

Una de las líneas de investigación más interesantes sobre el silicio orgánico es su relación con el aluminio. El aluminio es un metal ubicuo en el entorno moderno (presente en utensilios de cocina, antitranspirantes, algunos medicamentos antiácidos y el agua de grifo tratada) y se ha estudiado su acumulación en tejido cerebral en relación con enfermedades neurodegenerativas.

El ácido ortosilícico en solución tiene la capacidad de unirse al aluminio en el tracto gastrointestinal formando hidroxialouminosilicatos que se eliminan por vía renal, reduciendo la absorción intestinal de aluminio. Esta interacción ha generado interés investigador en el contexto de la neuroprotección, aunque la evidencia clínica en humanos es aún limitada y los estudios en curso son necesarios para establecer conclusiones definitivas.

Lo que sí está documentado es que el silicio y el aluminio compiten por los mismos sitios de absorción intestinal, y que poblaciones con mayor ingesta de silicio biodisponible muestran menores niveles de aluminio sérico en algunos estudios epidemiológicos.- Descubre los efectos del aluminio en el cuerpo humano: qué sabemos y qué no

Silicio y otros micronutrientes: sinergia documentada

El silicio no actúa en aislamiento. Sus efectos en el tejido conectivo, la piel y los huesos dependen de la disponibilidad simultánea de otros micronutrientes con los que trabaja en red:

Vitamina C. Cofactor esencial en la síntesis de colágeno. Sin vitamina C, la hidroxilación de la prolina y la lisina (los mismos pasos en los que participa el silicio) no puede completarse. La vitamina C y el silicio son sinérgicos en la síntesis de colágeno: la deficiencia de cualquiera de los dos limita el resultado aunque el otro esté en niveles adecuados.

Selenio. Oligoelemento con función antioxidante a través de las selenoproteínas, especialmente la glutatión peroxidasa. Protege las fibras de colágeno y elastina del daño oxidativo que las degrada. La combinación silicio-selenio-vitamina E se ha estudiado específicamente en el contexto del envejecimiento del tejido conectivo.

Zinc. Participa en la actividad de más de 300 enzimas, incluyendo varias implicadas en la síntesis y remodelación del colágeno. También regula la expresión de metaloproteinasas de matriz (MMPs), enzimas que degradan el colágeno cuando están sobreactivadas por la inflamación.

Magnesio. Cofactor en más de 600 reacciones enzimáticas. En el contexto del tejido conectivo, participa en la síntesis de proteoglicanos de la matriz extracelular y en la regulación de la inflamación sistémica.

La suplementación con silicio orgánico tiene más sentido cuando se enmarca en un estado nutricional general adecuado. Un déficit severo de vitamina C, por ejemplo, limitará los efectos del silicio sobre el colágeno independientemente de la dosis o la biodisponibilidad del suplemento.

Silicium G5 frente a otras formas de silicio: qué diferencias importan

El mercado de suplementos de silicio es heterogéneo y la comunicación de las marcas frecuentemente obscurece más que aclara. Las diferencias que realmente importan desde el punto de vista de la eficacia son pocas pero decisivas:

Forma química. Solo el ácido ortosilícico es biodisponible. Los suplementos basados en dióxido de silicio o silicatos tienen absorción negligible, independientemente de la dosis en la etiqueta.

Estabilidad en solución. El ácido ortosilícico es inestable y polimeriza con facilidad. Los suplementos líquidos que no han resuelto este problema de estabilidad pueden contener silicio polimerizado no biodisponible aunque el etiquetado indique ácido ortosilícico. La forma en que se estabiliza la molécula (con colina, con compuestos orgánicos específicos, con formulaciones de pH controlado) es lo que determina si el silicio llega biodisponible al intestino.

Concentración real por dosis. La concentración de silicio elemental por mililitro o por cápsula varía enormemente entre productos. Una dosis de 10 mg de silicio biodisponible no es equivalente a 500 mg de dióxido de silicio, aunque en la etiqueta los números parezcan favorables al segundo.

Evidencia clínica del producto específico. Existe evidencia sobre el silicio como oligoelemento y sobre el ácido ortosilícico estabilizado como clase. Pero los estudios clínicos publicados hacen referencia a formulaciones específicas. Aplicar la evidencia de un estudio sobre ch-OSA a un producto de dióxido de silicio es un salto lógico que no tiene respaldo científico.

Las 5 diferencias entre Silicium G5 Original y G5 Siliplant: cuál elegir

Preguntas frecuentes sobre silicio orgánico

¿El silicio orgánico es lo mismo que el silicio de los cosméticos? No. El silicio en cosméticos (silicona, dimeticona, ciclopentasiloxano) son polímeros sintéticos que actúan como emolientes o formadores de película en la superficie de la piel o el cabello. No son biodisponibles ni tienen función biológica interna. El silicio orgánico suplementario es un compuesto de silicio diseñado para ser absorbido y actuar en los tejidos desde el interior.

¿Cuánto tiempo tarda en notarse el efecto del silicio orgánico? Depende del tejido. En la piel los cambios en hidratación y textura pueden percibirse en 4-8 semanas. En el cabello y las uñas, que crecen lentamente, el efecto estructural tarda más en hacerse visible: un mínimo realista de evaluación es 3 meses, y el efecto completo se observa a los 6-9 meses de suplementación consistente. En articulaciones y huesos, los cambios son más difíciles de percibir subjetivamente pero se pueden monitorizar con marcadores de laboratorio y densitometría.

¿Se puede tomar silicio orgánico con otros suplementos? En general sí, y como se explicó en la sección de sinergia, algunos micronutrientes potencian su efecto. La excepción a tener en cuenta es que el silicio puede reducir la absorción de aluminio, lo que en términos generales es favorable. Si se toman medicamentos con aluminio (algunos antiácidos), conviene separar la toma por al menos dos horas. Para cualquier combinación con medicación prescrita, la consulta con el médico o farmacéutico es el paso correcto.

¿El silicio orgánico tiene efectos secundarios? El ácido ortosilícico en las dosis habituales de suplementación tiene un perfil de seguridad bien documentado. El silicio es un elemento esencial y el organismo elimina el exceso principalmente por vía renal. No se han documentado toxicidades a dosis de suplementación estándar en adultos con función renal normal. En personas con enfermedad renal crónica, la eliminación puede estar comprometida y la suplementación debe consultarse con el médico.

¿La cola de caballo en infusión aporta suficiente silicio? Aporta silicio biodisponible, pero en cantidades variables y difíciles de estandarizar. La concentración de silicio en la planta depende de la variedad, el suelo de cultivo y el proceso de preparación de la infusión. Para objetivos de mantenimiento en personas jóvenes con dieta variada puede ser suficiente. Para recuperar déficits establecidos o lograr efectos documentados clínicamente, los suplementos con concentración y biodisponibilidad estandarizadas son más predecibles.

¿El silicio orgánico sirve para la osteoporosis? El silicio tiene un papel documentado en la mineralización ósea y en la síntesis del colágeno de la matriz ósea, que es el andamiaje sobre el que se depositan los minerales. Sin embargo, la osteoporosis establecida es una condición médica que requiere evaluación y tratamiento específico. El silicio puede tener un rol complementario en estrategias preventivas y de soporte, pero no reemplaza el tratamiento médico de la osteoporosis diagnosticada.