Los pies agrietados y secos suelen ser una alteración muy común entre hombres y mujeres sanos. El estilo de vida, el clima o la deshidratación son algunas de las causas más frecuentes que intervienen en ello. Entre las señales que indican si un problema son la piel seca o escamosa, las líneas finas o grietas en la parte inferior de los pies, hinchazón, picazón y descamación de la piel.
Así que, antes de que las grietas en los talones, la zona donde se suelen formar más durezas, se produzca algún sangrado y dificultad para andar, podemos seguir unas sencillas pautas de prevención y tratamiento en casa, antes de acudir a un profesional.
Los pies agrietados y secos pueden no tener una causa conocida. Algunas personas tienen la piel y los pies naturalmente secos, aunque si los expones a un clima extremadamente frío o cálido o caminas siempre sobre superficies exteriores te expones a que comiencen a resecarse. Además de esto, las causas más frecuentes son:
Estas infecciones en los pies, a parte de lo anteriormente citado, a menudo, se contraen al caminar descalzo, hacerse una pedicura insalubre, o ducharse en gimnasios de baja higiene etc... Otras veces, hay razones médicas como la xerosis, causada por dos factores principales: una deficiencia en los lípidos de la barrera cutánea o una deficiencia de factores hidratantes naturales u otras influencias internas como la edad, la deshidratación, la dieta (en concreto alguna donde no se incluyan vitaminas importantes para la piel) o algunas enfermedades que influyen en la salud de la piel o en el sistema inmunológico general, como la diabetes o la hiperhidrosis.
En realidad, a priori, tú misma puedes abordar los síntomas leves de los talones agrietados desde casa antes de acudir a un especialista. Aquí te dejamos con algunas pautas para prevenir las infecciones o el empeoramiento de los síntomas y mantener los pies limpios desde la comodidad de tu casa.
Puedes comprar tú misma la avena y sirven tanto los copos gruesos como los finos, aunque también puedes usar avena coloidal y usar solo la parte que necesites.
Tritura los copos en una picadora hasta que obtengas un polvo lo más fino posible. Después llena un barreño con agua tibia, y evita que el agua esté muy caliente, sobre todo, si tienes la piel muy inflamada o irritada. Introduce tus pies y mantenlos durante unos 15 o 20 minutos ¡disfruta y aprovecha para relajarte!
Para finalizar, saca los pies, y con la ayuda de una toalla limpia sécalos. Puedes retener la humedad si añades un poco de aceite de oliva. Tus pies quedarán suaves como la seda.
También puedes tratar de calmar tus pies y talones con un baño de sal de Epsom. Este tipo de sal la puedes adquirir en cualquier farmacia y solo tienes que seguir las instrucciones del paquete para saber la cantidad que debes echar. Un baño con sal de Epsom es muy relajante y completamente natural.
Recuerda ponerte siempre al finalizar calcetines limpios y secos para ayudar a retener la humedad adicional. Esto funciona mejor por la noche.
En realidad, este método es mejor que te lo realice un profesional, pero en casa también puedes hacerlo si tienes experiencia. La idea es untar los talones con cera tibia y derretida después de haber limpiado bien tus pies. Una vez que la cera se haya enfriado un poco, la quitas, y el resultado es una piel suave, tersa e hidratada. Dependiendo de la sequedad de tus pies y de las grietas en tus talones, podrías obtener más o menos alivio por un tiempo.
Existen formas tradicionales de controlar los síntomas de los talones agrietados y los pies agrietados y secos, a partir de cremas y lociones hidratantes con manteca de karité o aloe vera. Además de estos productos, otros ingredientes incluidos en las lociones son el ácido salicílico, el ácido alfa-hidroxi, el isomerato de sacárido y la urea, los cuales pueden aliviar los síntomas de los pies agrietados y secos. Estos productos varían en precio y tienen una duración indeterminada.
Expertos de La Academia Estadounidese de Dermatología (AAD) recomiendan algunos tips muy sencillos para prevenir y cuidar unos pies con tendencia a las grietas o a secarse en exceso.