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Todo sobre la salud del cabello y las uñas - Prevención y tratamiento

Escrito por Dra. Maria del Mar Sabaté Martínez | Jun 5, 2026 11:50:37 PM

El cabello y las uñas no son tejidos decorativos. Son estructuras queratinizadas que el organismo produce de forma continua y cuya calidad depende directamente del estado nutricional, hormonal y metabólico de cada persona.

Cuando el cabello se cae más de lo habitual, pierde brillo o deja de crecer con la densidad de antes, hay algo que no está funcionando bien internamente. Lo mismo cuando las uñas se vuelven frágiles, se rompen en capas, aparecen estrías longitudinales o crecen con lentitud. Estos signos no son estéticos: son señales de alerta que el cuerpo usa para comunicar déficits o desequilibrios que también afectan a otros tejidos.

Esta guía explica cómo se forman el cabello y las uñas, qué factores alteran su ciclo y estructura, y qué estrategias de cuidado tienen evidencia real, tanto desde la nutrición como desde los hábitos cotidianos.

Cómo se forma el cabello: estructura y ciclo de crecimiento

Cada cabello crece desde un folículo piloso, una estructura tubular ubicada en la dermis que actúa como una fábrica de producción continua. El folículo contiene la papila dérmica, que aporta nutrientes y señales de crecimiento, y la matriz folicular, donde las células se dividen activamente para generar el tallo capilar.

La estructura del tallo capilar tiene tres capas:

La médula es el núcleo central, presente solo en cabellos gruesos. La corteza es la capa más gruesa, compuesta por cadenas de queratina enrolladas en hélice que le dan resistencia y elasticidad al cabello. La cutícula es la capa exterior, formada por escamas superpuestas que protegen la corteza y determinan el brillo y la lisura del cabello. Cuando estas escamas están levantadas o dañadas, el cabello se ve opaco, poroso y se enreda con facilidad.

El cabello crece en ciclos con tres fases diferenciadas:

Fase anágena — la fase de crecimiento activo. Dura entre 2 y 7 años dependiendo de la genética, la nutrición y el estado hormonal. En una persona sana, el 85-90% del cabello está en esta fase en cualquier momento dado. El ritmo de crecimiento es de aproximadamente 1,2 cm por mes.

Fase catágena — una fase de transición breve (2-3 semanas) en la que el folículo se retrae y el crecimiento se detiene. Representa el 1-3% del cabello en cualquier momento.

Fase telógena — la fase de reposo y caída. Dura 2-4 meses. Al final de esta fase, el cabello se cae y el folículo reinicia el ciclo con un cabello nuevo. La caída de 50-100 cabellos por día es fisiológicamente normal; por encima de eso, puede indicar un desequilibrio.

Lo que determina la duración de la fase anágena y la calidad del cabello producido son, en gran medida, los mismos factores: nutrición, equilibrio hormonal, circulación en el cuero cabelludo y ausencia de inflamación sistémica.

Cómo se forman las uñas: estructura y ritmo de crecimiento

Las uñas son placas de queratina dura producidas por la matriz ungueal, una zona de células activas ubicada bajo la base de la uña (la lúnula blanca visible es el extremo de esta matriz). La uña avanza desde la matriz hacia el extremo libre apoyándose sobre el lecho ungueal.

El crecimiento es continuo pero lento: aproximadamente 3 mm por mes en las uñas de las manos, y 1-1,5 mm por mes en las de los pies. Este ritmo se ralentiza con la edad, el frío, ciertos medicamentos y los déficits nutricionales.

La estructura de la placa ungueal tiene tres capas de queratina entrelazadas que le dan su resistencia característica. Cuando estas capas se desorganizan, aparecen los problemas de fragilidad: las uñas se separan en láminas (onicosquicia), se quiebran, se deforman o desarrollan estrías longitudinales o transversales.

La calidad de la uña que se forma depende directamente de lo que ocurre en la matriz durante las semanas previas. Esto tiene una implicación práctica importante: cuando se corrige un déficit nutricional, los cambios en la uña no son inmediatos — tarda semanas en verse el resultado, porque hay que esperar a que la nueva uña producida bajo condiciones mejoradas llegue a la zona visible.

Los factores que más afectan el cabello y las uñas

El cabello y las uñas comparten los mismos factores de deterioro porque comparten la misma base estructural y los mismos requerimientos nutricionales.

Déficit de proteínas y aminoácidos esenciales

La queratina que forma el cabello y las uñas es una proteína. Su síntesis requiere aminoácidos esenciales, especialmente la cisteína y la metionina, que aportan los puentes disulfuro que le dan resistencia a la estructura. Un aporte proteico insuficiente es una de las causas más directas de cabello frágil, caída difusa y uñas blandas.

Déficit de micronutrientes estructurales

Más allá de las proteínas, la síntesis de queratina y el funcionamiento del folículo piloso requieren una serie de micronutrientes específicos. La deficiencia de hierro es la causa más frecuente de caída de cabello en mujeres en edad fértil: el folículo es uno de los tejidos que más activamente se priva de hierro cuando hay déficit sistémico. La deficiencia de zinc altera la división celular en la matriz folicular. El déficit de biotina y de silicio afecta la calidad de la queratina producida. Puedes conocer en detalle cómo actúa el silicio orgánico sobre el cabello y las uñas y qué formulaciones existen para incorporarlo.

Desequilibrios hormonales

Los andrógenos (especialmente la dihidrotestosterona o DHT) son la causa principal de la alopecia androgenética, el patrón de pérdida de cabello más frecuente en hombres y también en mujeres. La DHT encoge progresivamente los folículos, acortando la fase anágena y produciendo cabellos cada vez más finos hasta que el folículo se inactiva.

Los cambios hormonales del ciclo menstrual, el embarazo, el postparto y la menopausia también impactan significativamente: el postparto es el ejemplo más visible, con caídas masivas de cabello (efluvio telógeno) que ocurren 2-4 meses después del parto cuando los folículos que se mantuvieron en anágena durante el embarazo pasan masivamente a telógena.

Estrés crónico

El estrés crónico eleva el cortisol, que interrumpe la fase anágena prematuramente enviando folículos a la fase telógena antes de tiempo. Este mecanismo explica el efluvio telógeno por estrés: una caída difusa de cabello que ocurre 2-3 meses después de un evento estresante intenso o se mantiene mientras el estrés persiste.

Circulación y oxigenación del cuero cabelludo

El folículo piloso es un tejido de alta demanda metabólica. Necesita un aporte constante de oxígeno y nutrientes a través de los capilares del cuero cabelludo. Una circulación comprometida reduce la disponibilidad de estos recursos y puede acortar la fase de crecimiento activo.

Agresión mecánica y química

El cabello no tiene capacidad de regeneración: el daño en el tallo es permanente. El calor excesivo (planchas, secadores), los tratamientos químicos (decoloración, permanentes) y la tracción mecánica repetida (coletas tensas, extensiones) degradan la cutícula y la corteza, generando cabello poroso, quebradizo y sin brillo.

Problemas frecuentes de cabello: causas y qué hacer

Caída de cabello y alopecia

La caída es el problema capilar más frecuente y el que más preocupa. Antes de hablar de soluciones hay que identificar el patrón, porque las causas y los abordajes son distintos según el tipo:

El efluvio telógeno es la caída difusa temporal, normalmente desencadenada por un factor identificable: estrés intenso, fiebre alta, cirugía, déficit de hierro, parto. El cabello cae en cantidad durante semanas o meses pero el folículo está intacto y la caída se revierte cuando se elimina la causa.

La alopecia androgenética es la pérdida progresiva por sensibilidad a la DHT. En hombres sigue el patrón de Hamilton-Norwood (entradas y coronilla); en mujeres, el patrón de Ludwig (adelgazamiento difuso en la zona central con la raya central más ancha).

La alopecia areata es de origen autoinmune: el sistema inmune ataca los folículos generando placas de calvicie delimitadas. Requiere evaluación dermatológica.

Si el patrón de pérdida sigue la línea frontal o la zona de la raya central, puedes profundizar en las causas específicas de la alopecia femenina frontal y los enfoques naturales para tratarla.

Cabello seco y encrespado

El cabello seco tiene la cutícula levantada o dañada, lo que impide que las escamas se cierren correctamente. El resultado es un cabello que pierde humedad fácilmente, se enreda, carece de brillo y se vuelve difícil de manejar.

Las causas pueden ser externas (exceso de calor, agua con mucho cloro, champús con sulfatos agresivos) o internas (déficit de ácidos grasos esenciales, deshidratación, hipotiroidismo). Un cabello intrínsecamente sano con cutícula íntegra puede mojarse, secarse y peinarse sin problemas; uno con cutícula dañada necesita reconstrucción de afuera pero también soporte nutricional desde adentro. Si este es tu caso, la guía sobre cabello seco y encrespado: rutina de cuidado completa detalla los pasos tanto externos como internos.

Hongos en las uñas (onicomicosis)

La onicomicosis es la infección de la placa ungueal por hongos, principalmente dermatofitos. Es más frecuente en las uñas de los pies y su prevalencia aumenta con la edad. La uña infectada cambia de color (amarilla, marrón, blanquecina), se engrosa, se vuelve quebradiza y puede desprenderse del lecho ungueal.

El tratamiento antifúngico suele ser prolongado porque la uña debe crecer completamente sana para considerar la curación completa. La prevención incluye mantener los pies secos, usar calzado transpirable y evitar piscinas y duchas públicas sin protección. Para una guía detallada de diagnóstico, tratamiento y prevención, consulta el artículo completo sobre hongos en las uñas: cómo identificarlos y tratarlos correctamente.

Fragilidad ungueal (onicosquicia)

La onicosquicia es la separación de la uña en capas horizontales, generalmente en el extremo libre. Es uno de los signos más comunes de déficit de silicio, pero también puede relacionarse con déficits de hierro, zinc o biotina, con exposición frecuente al agua, o con el uso de acetona y productos químicos.

Se distingue de las estrías longitudinales, que son líneas que corren a lo largo de la uña desde la base hasta el extremo y están más asociadas al envejecimiento y al déficit de micronutrientes estructurales. Si la fragilidad es tu principal preocupación, el artículo sobre onicosquicia y fragilidad de uñas: causas y tratamiento completo explica los mecanismos y el protocolo de recuperación paso a paso.

El papel del silicio en el cabello y las uñas

El silicio orgánico tiene un rol estructural específico en la síntesis de queratina que diferencia su acción de la de otros suplementos capilares.

En el cabello, el silicio actúa en dos niveles. Por un lado, participa en la síntesis de colágeno de la dermis que rodea los folículos pilosos, contribuyendo al soporte estructural del que depende el folículo para funcionar correctamente. Por otro, el ácido ortosilícico estabilizado ha mostrado en estudios clínicos un efecto directo sobre el grosor y la resistencia del tallo capilar cuando se toma de forma consistente durante al menos 9 meses.

En las uñas, el silicio forma parte de la matriz de glucosaminoglicanos que estructura la placa ungueal. Su déficit se expresa directamente en uñas blandas, estriadas o que se separan en capas. La repleción con silicio orgánico biodisponible mejora la cohesión de las capas de queratina y la resistencia mecánica de la uña, aunque el efecto tarda semanas en hacerse visible por el ritmo lento de crecimiento ungueal.

A diferencia de la biotina, cuya evidencia en personas sin déficit previo es limitada — algo que analizamos en detalle en el artículo sobre qué dice la ciencia sobre la biotina para cabello y uñas —, el silicio actúa como cofactor estructural en la síntesis misma de la queratina, no solo como soporte metabólico del proceso. Puedes consultar las formulaciones de silicio orgánico para piel, cabello y uñas de Silicium para conocer las opciones disponibles.

La guía de uñas estriadas: el artículo más completo del blog

Las uñas estriadas merecen atención específica porque son uno de los signos más frecuentes e ignorados de déficits nutricionales que afectan simultáneamente al cabello, la piel y las uñas. Las estrías longitudinales (que corren desde la base al extremo) son fisiológicas en pequeña cantidad pero se intensifican con déficits de silicio, hierro y zinc. Las estrías transversales (las líneas de Beau) indican una interrupción temporal del crecimiento ungueal y tienen causas distintas.

Si las uñas estriadas son tu preocupación principal, la guía completa — con causas diferenciadas, tratamientos y prevención — está aquí: uñas estriadas: causas, tratamiento y prevención.

Nutrición para el cabello y las uñas: qué comer y qué suplementar

El cabello y las uñas son tejidos de baja prioridad metabólica: cuando hay déficits, el organismo los alimenta en último lugar para proteger los órganos vitales. Esto significa que los problemas capilares y ungueales suelen aparecer cuando un déficit ya lleva tiempo instalado, y que la recuperación también es lenta.

Nutriente

Función en cabello y uñas

Fuentes principales

Proteínas (cisteína, metionina)

Sustrato estructural de la queratina

Huevos, carnes, legumbres, semillas

Hierro

Oxigenación del folículo. Su déficit provoca caída difusa 

Carnes rojas, legumbres, verduras de hoja oscura

Silicio orgánico

Síntesis de queratina, colágeno folicular, cohesión ungueal

Cola de caballo, avena, suplementos

Zinc

División celular en la matriz folicular y ungueal

Semillas de calabaza, mariscos, carne

Biotina

Cofactor del metabolismo de aminoácidos para queratina

Huevos, frutos secos, levadura

Omega-3

Reduce inflamación del cuero cabelludo. Hidratación cutánea perifolicular

Pescado azul, nueces, semillas de lino

Vitamina D

Regulación del ciclo folicular.  Su déficit provoca caída difusa 

Sol, pescado azul, suplementos

Vitamina C

Cofactor de síntesis de colágeno dérmico folicular

Pimientos, kiwi, cítricos

Dentro de la alimentación, algunos alimentos combinan varios de estos nutrientes de forma especialmente eficiente. Ese es el caso de la remolacha, que aporta fitoquímicos y silicio biodisponible con impacto directo en la salud de la piel y el cabello — si te interesa profundizar, el artículo sobre los beneficios de la remolacha para piel y cabello explica su mecanismo de acción y cómo incorporarla.

Cuidado externo del cabello: lo que funciona y lo que no

El cuidado tópico tiene un límite real: puede proteger, reparar superficialmente y mejorar la apariencia del tallo capilar existente, pero no puede cambiar la calidad del cabello que crece desde el folículo. Eso solo lo determina lo que ocurre internamente.

Dicho eso, el cuidado externo correcto marca una diferencia visible:

Limpieza con la frecuencia adecuada. El cuero cabelludo sano produce sebo que protege y lubrica. Lavar el cabello con demasiada frecuencia o con champús con sulfatos agresivos (SLS, SLES) elimina este sebo y deja el cuero cabelludo reactivo. La frecuencia óptima varía según el tipo de cabello y el estilo de vida.

Hidratación y sellado. Los acondicionadores y mascarillas actúan cerrando la cutícula temporalmente, reduciendo la fricción y mejorando el brillo. Los aceites (argán, jojoba, coco) sellan la humedad cuando se aplican sobre el cabello húmedo pero ya acondicionado. Aplicarlos sobre cabello seco y dañado sin tratamiento previo solo genera un efecto superficial de brillo sin reparación real.

Protección del calor. El calor por encima de 180°C destruye los puentes proteicos de la queratina de forma irreversible. El protector térmico no previene el daño completamente: reduce la temperatura de exposición pero no la elimina. La mejor protección es reducir la frecuencia de uso de herramientas de calor.

Cuidado del cuero cabelludo. Un cuero cabelludo con inflamación, exceso de sebo o disbosis folicular (desequilibrio de su microbiota) afecta directamente la calidad del cabello que produce. La exfoliación suave del cuero cabelludo, los masajes para estimular la circulación y el control de la caspa (cuando está relacionada con Malassezia) son intervenciones con impacto real en el folículo.

Preguntas frecuentes sobre cabello y uñas

¿Cuánto cabello es normal perder por día? Entre 50 y 100 cabellos diarios es el rango fisiológico normal para una persona adulta. Esta cantidad puede parecer mucha al verla en la ducha o en el cepillo, pero es simplemente el resultado del ciclo telógeno en curso. La caída se vuelve preocupante cuando supera consistentemente los 100 cabellos, cuando hay zonas con menor densidad visible, o cuando la caída aumentó de forma notoria en comparación con el patrón habitual de la persona.

¿La biotina sirve para el cabello si no tengo déficit? La evidencia disponible sugiere que la biotina mejora la calidad capilar y ungueal en personas con déficit previo, pero su efecto en personas sin déficit es marginal. La biotina se anuncia mucho en el mercado de suplementos capilares, pero la mayoría de las personas con dieta variada tienen niveles adecuados. Antes de suplementar biotina, tendría más sentido evaluar hierro, zinc, vitamina D y silicio, que son déficits significativamente más frecuentes. Si quieres revisar la evidencia detrás de este suplemento, el artículo sobre biotina para cabello y uñas según la ciencia analiza los estudios disponibles con detalle.

¿Por qué el cabello crece menos en invierno? La temperatura influye en la circulación periférica, y una circulación más lenta en el cuero cabelludo reduce el aporte de nutrientes al folículo. Además, en invierno el organismo tiende a priorizar el calor central, lo que puede reducir el aporte a tejidos de baja prioridad como el cabello. La diferencia de velocidad de crecimiento entre verano e invierno existe, aunque no es dramática.

¿Las uñas de gel o acrílicas dañan la uña natural? Sí, en grados variables. El proceso de aplicación requiere limar la superficie de la uña natural para mejorar la adherencia, lo que adelgaza la placa. El proceso de retirada, si no se hace correctamente, puede arrancar capas de la placa ungueal. El uso prolongado sin descanso puede debilitar la uña natural y hacer que tarde más en recuperar su grosor y resistencia.

¿Cuándo aparecen los resultados de los suplementos para cabello y uñas? El cabello crece aproximadamente 1,2 cm por mes y las uñas de las manos 3 mm por mes. Esto significa que los cambios estructurales producidos por una mejora nutricional tardan semanas en volverse visibles, porque hay que esperar a que el nuevo tejido producido bajo mejores condiciones reemplace al que ya estaba formado. Un ciclo mínimo de evaluación realista para suplementos capilares o ungueales es de 3 meses, y el efecto completo se observa a los 6-9 meses.

¿El silicio orgánico funciona igual aplicado tópicamente que tomado oralmente? No exactamente. El silicio tópico actúa principalmente en la superficie del cabello y la uña, mejorando la hidratación y la textura. El silicio orgánico en formato líquido de alta biodisponibilidad tomado oralmente llega a los tejidos dérmicos y a la matriz folicular y ungueal a través del torrente sanguíneo, donde actúa como cofactor en la síntesis de queratina, colágeno y elastina desde el interior. El efecto del silicio oral es más profundo y estructural.