La cúrcuma es una especia conocida por sus beneficios saludables que se puede usar y consumir de muchas formas, entre ellas, en infusión. Si aún no has probado la infusión de cúrcuma, te recomendamos que lo hagas para potenciar al máximo tu salud.
En este artículo te contamos:
La cúrcuma es una especia con un origen que se remonta a más de 4.000 años en el sur de Asia. A lo largo de la historia, ha sido apreciada tanto en la cocina como en la medicina tradicional por sus propiedades terapéuticas. Y así sigue siendo en la actualidad.
Existen diversas formas de consumir la cúrcuma:
El mejor momento para consumir la infusión de cúrcuma es por la mañana o antes de las comidas. De esta manera se maximiza la absorción de sus compuestos. Esta infusión se puede tomar hasta tres veces al día. No obstante, es importante tener en cuenta las necesidades individuales y atender a cómo reacciona el cuerpo cuando se toma.
La infusión de cúrcuma no solo es una bebida sabrosa y reconfortante, sino que también tiene muchos beneficios para la salud. En este sentido, en muy conocido su uso en la medicina ayurvédica, donde la cúrcuma se ha utilizado para multitud de usos, desde el alivio del dolor hasta la promoción de una buena digestión.
En la actualidad, la ciencia ha comenzado a respaldar muchos de los usos antiguos. De hecho, son muchos los estudios sobre los beneficios de la cúrcuma que se han realizado en los últimos años.
A continuación, te contamos cuáles son esos beneficios y cómo la infusión de cúrcuma puede ayudar a mejorar la salud.

La cúrcuma es una fuente rica en antioxidantes, esenciales para proteger nuestras células del daño causado por los radicales libres. Por eso, consumir la infusión de cúrcuma te proporciona una dosis saludable de antioxidantes que pueden ayudar a neutralizar estos radicales libres.
La cúrcuma contiene curcumina, un compuesto con potentes propiedades antiinflamatorias. La inflamación es una respuesta natural del cuerpo a las lesiones o infecciones, pero cuando se vuelve crónica, puede dar lugar a diversas enfermedades. La infusión de cúrcuma puede favorecer a la reducción de la inflamación en el cuerpo, y funciona especialmente bien cuando se combina con otros hábitos alimentarios orientados a ese mismo objetivo — si quieres profundizar en ese enfoque, la guía de alimentación antiinflamatoria detalla qué alimentos potenciar y cuáles reducir para mantener la inflamación bajo control a largo plazo.
Algunos estudios también sugieren que la cúrcuma puede potenciar la función cerebral y reducir el riesgo de enfermedades cerebrales, como el Alzheimer. Esto se debe a que la curcumina puede cruzar la barrera hematoencefálica y tiene propiedades neuroprotectoras. Por ejemplo, un estudio encontró que la tumercona, un compuesto presente en la cúrcuma, puede ser útil en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas.
La cúrcuma puede favorecer la salud del corazón al mejorar la función del endotelio, que es el revestimiento de los vasos sanguíneos. Esto puede ayudar también a regular la presión arterial.
Gracias a las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, la cúrcuma puede reforzar la salud de la piel. En este sentido, el consumo infusión de cúrcuma puede reducir el enrojecimiento y la inflamación, mejorar el acné y retrasar los signos del envejecimiento. Puede ser un excelente remedio natural en la rutina de cuidado de la piel.
La cúrcuma puede ayudar a mejorar la digestión al estimular la producción de bilis en el hígado. En este sentido, puede reducir los síntomas de trastornos digestivos como el síndrome del intestino irritable y la enfermedad de Crohn.
La cúrcuma puede mejorar los niveles de colesterol en la sangre. El colesterol alto es un factor de riesgo para las enfermedades del corazón. Como resultado, tomar infusión de cúrcuma es un buen remedio para reforzar el sistema inmunológico.
La cúrcuma es rica en compuestos bioactivos, que pueden fortalecer el sistema inmunitario, la principal línea de defensa contra los virus y las bacterias. Por eso, la infusión de cúrcuma puede ser una excelente manera de mejorar las defensas y reforzar la salud natural.
Ya hemos visto que la cúrcuma es un importante aliado para hacer frente a enfermedades como la artritis. Aunque no tiene cura, gracias a la medicina alternativa se ha investigado mucho sobre las formas de afrontar su tratamiento y uno de los elementos que ha dado mejores resultados ha sido la cúrcuma. De hecho, un estudio encontró que diversos compuestos naturales, como la curcumina, resulta ser un agente antiinflamatorio y antiproliferativo mucho más potente que otros de origen farmacológico. Además, otro estudio realizado en animales encontró que la curcumina consigue aliviar la inflamación inducida por la artritis.
La diabetes tipo 2 es otra enfermedad que no tiene cura, pero que si tomas infusión de cúrcuma se pueden regular los niveles de azúcar en la sangre.
Aunque la cúrcuma es generalmente segura para la mayoría de las personas, su consumo excesivo puede causar algunos efectos secundarios. Estos pueden incluir malestar estomacal, náuseas, diarrea y mareos. Además, en dosis muy altas, la cúrcuma puede causar úlceras estomacales.
Por otra parte, puede interactuar con ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, y aumentar el riesgo de sangrado. De ahí la importancia de informar al médico sobre su consumo, para poder evaluar las interacciones.
Las personas con trastornos de la vesícula biliar, obstrucción del conducto biliar, úlceras estomacales o reflujo gastroesofágico deben evitar la cúrcuma. También deben evitarla las personas que están a punto de someterse a una cirugía o que están tomando medicamentos anticoagulantes.
Por otra parte, las mujeres embarazadas y en período de lactancia también deben consultar a su médico antes de consumir cúrcuma.
Para las personas que no pueden consumir cúrcuma por alguna razón, hay muchas otras alternativas naturales de infusiones y tés que se pueden valorar:

La infusión de cúrcuma es una bebida muy fácil de preparar. Para hacerla, necesitarás una cucharadita de cúrcuma en polvo, dos o tres tazas de agua y edulcorante (miel o sirope de agave). Sigue este fácil proceso:
La infusión de cúrcuma es bastante versátil y puedes personalizarla añadiendo otros ingredientes saludables, como jengibre fresco, que tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a mejorar la digestión.
También puedes añadir limón o lima para un toque refrescante, canela para un sabor dulce y cálido, o leche de coco o almendras para una textura más cremosa. La pimienta negra puede ayudar a aumentar la absorción de la curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma.
Como has visto, la cúrcuma es más que una simple especia, es una potente aliada para tu salud. En infusión, es una forma deliciosa y natural de aprovechar sus múltiples beneficios, por lo que puede ser un complemento muy interesante para tu rutina diaria de bienestar.
Además, como es posible combinar la infusión de cúrcuma con otros muchos ingredientes, puedes obtener una bebida a tu gusto.
PhD URV 2006, Departament de Bioquímica i Biotecnologia Tesis: Estudi fisiopatològic de l'acció d'anticossos IgM anti-GM2 d'un pacient sobre la unió neuromuscular Afiliación actual: URV, Departament de Ciències Mèdiques Bàsiques
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